Euribatos era un guerrero griego que se
ofreció como sustituto de la víctima que se eligía, como tributo ritual,
a una dragona denominada Síbaris, que vivía
cerca de Delfos. Cuenta la leyenda que Euribatos se
enfrentó con la dragona y que le dio muerte.
Posteriormente se dice que Euribatos, o sus descendientes, fundaron una ciudad en el golfo de Tarento a la que le dieron el nombre de Síbaris en recuerdo de dicha dragona.
No aparece otra referencia a este guerrero salvo que era locrio, es decir de la región al norte del estrecho de Corinto que dominaba precisamente el acceso a Delfos.