Hesíone era hija de
Laomedonte, rey de Troya, y fue ofrecida como
ofrenda a un monstruo
marino que asolaba la ciudad por orden de
Poseidón. Heracles la
salvó, después de luchar durante tres dias
en el vientre del monstruo, y exigió como recompensa
los caballos inmortales del rey pero, Laomedonte, lo
engañó sustituyendo dichos caballos por otros también de
color blanco pero mortales.
Cuando Heracles se dio cuenta del cambio se enfureció y
decidió destruir Troya. Para lo que reclutó tropas en
Tirinto y reunió una flota de dieciocho naves, en las que
le acompañaban entre otros su sobrino Yolao y su amigo
Telamón.
La ciudad de Troya fue conquistada y saqueada y Laomedonte resultó muerto durante su defensa. Heracles mató a sus hijos y concedió la mano de Hesíone a su compañero Telamón, con el que tuvo varios hijos hasta que lo abandonó regresando a Asia Menor donde Arión, rey de Mileto, le dió cobijo y cuidó del último hijo de Telamón, Trembelo que fue rey de los léleges.