Keresaspa era un joven guerrero, probablemente la humanización de un dios anterior, protector de su pueblo frente a las amenazas de destrucción y de retorno al caos. Según la tradición reflejada en el Avesta, estaba poseído por el Xvarema es decir por el don de la victoria.
Entre sus hazañas figura la lucha con tres dragones representantes
de las fuerzas del mal a los que derrota, con la fuerza de su maza
Vazra, y de esta forma restituye el orden en su pueblo. Los
dragones vencidos son: Gandarva,
Sruvara, y Snavidka.
También se explica en la mitología iraní que, al final de los tiempos, cuando el gran Azhi Danahaka trate de escapar de su encierro de la montaña Demavent, para acabar con la humanidad, Keresaspa lo retará a un duelo cósmico en el que lo derrotará definitivamente y lo matará.