La Xana es según la mitología del noroeste español,
una ninfa que vive en los
estanques, fuentes o cursos de agua. Vigila constantemente
por la pureza de las aguas y por la virtud de las jóvenes.
Una vez observó que una hermosa joven se preocupaba más de
contemplarse en un estanque que de ayudar a su madre en las
tareas domésticas de hilar o amasar pan. No podía hacer nada a
no ser que las aguas donde vivía fueran enturbiadas por la joven, lo que no tardó en suceder puesto que de tanto mirarse en
el estanque y de tanto peinarse junto a él, se le vino a caer un pelo con lo que el agua se
enturbió.
La Xana aprovechó entonces para surgir de las aguas envuelta en
su manto verde y la
encantó convirtiéndola en una culebre.