Una leyenda de los Pirineos de Huesca narra la historia de un
dragón que vivía en el interior de una gruta del monte
Oroel. No explica claramente lo que hacía el dragó pero se
supone que aterrorizaba a los paisanos de la comarca ya que
aparece un caballero de Jaca que se ofrece a acabar con el
dragón.
El caballero se hizo fabricar un espejo gigante con el que se fue a encontrar el dragón. Cuando éste le salió al paso, vio su espantosa cara reflejada en el espejo, que portaba el caballero, y pensó que se trataba de otro dragón que quería atacarle. Abrió entonces su boca, lo que aprovechó el caballero para clavarle su lanza en la garganta. Con un gran alarido el dragón cayó muerto.
354