Espillet es un personaje
de origen morisco que vivía en Valencia en época cercana a su
conquista por los cristianos del rey Jaume. Según se cuenta
estaba enamorado de María, la hija de un comerciante
cristiano, pero para su perdición se le acusó de haber robado
unos candelabros de la catedral y fue condenado a cadena
perpetua.
Se enteró de las tropelías que realizaba un dragón en la ciudad y se ofreció para matarlo a cambio de su libertad. El concejo de la ciudad decidió armarlo caballero para que realizara esta atrevida misión y, durante la ceremonia, Espillet, dijo a María que si volvía vencedor reclamaría también casarse con ella.
Consiguió matar al dragón deslumbrándolo con un traje confeccionado con múltiples espejos. De ahí le viene el nombreya que espill, en lengua valenciana, significa espejo. Regresó con el cuerpo del dragón, que aún se guarda en la iglesia del Patriarca, y se casó con María en una solemne ceremonia que le prepararon los ciudadanos agradecidos.