
En la mitología budista se narra la meditación
que realizó Buda bajo el
árbol Bodhi donde alcanzó la iluminación. Se dice que durante
siete días permaneció absorto con un único pensamiento: "Aquí he
alcanzado la sabiduría perfecta". La tierra tembló de gozo de
seis formas diferentes y los seres de todos los mundos caminaron
su alrededor y retornaron a sus moradas.
Otros siete días fue bañado, por seres celestiales, con agua de
los cuatro océanos. Otros siete días permaneció sentado con los
ojos cerrados. Tras un cuarto período de siete días, el dragón
de las tinieblas, con su guirnalda de calaveras lo atacó,
oscureciendo el cielo y lanzando sobre él una lluvia que duró
también siete días, pero entonces surgió de la tierra el
poderoso Muchalinda, rey de las serpientes, que colocándose
detrás de Buda lo protegió con sus cabezas encapuchadas.
Cuando la gran tormenta terminó Muchalinda adoptando la forma
humana se inclinó ante Buda y se retiró a su palacio.
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