Para los sumerios Ishkur era el dios de las
tormentas, los acadios le dieron el nombre de Adad, y por
lo tanto era hijo del dios atmosférico Enlil.
Era un dios temible y temido: sus armas eran los
rayos y su fuerza el poder sobre los vientos.
El animal simbólico de Adad es el toro, por su
fuerza, y consecuentemente a las nubes de tormenta se las
denominaba: "terneros de Adad". Sin embargo el animal simbólico
de Ishkur era el león-dragón, en recuerdo de su enfrentamiento
con Asag y de su
victoria sobre él.
En un poema relacionado con el ataque a la luna por parte de los Utuku , se recuerda que el dios sol, Samash, y el de la tormenta, Adad, estaban cerca de ella para protegerla.