En una leyenda china se cuenta que una
muchacha que regresaba a su hogar, al verse sorprendida por la
tormenta, se refugió en una casa habitada por un anciano. Allí
tuvo que pasar la noche y, al amanecer, regresó a su casa. Pasado
un tiempo se dio cuenta de que estaba embarazada y, por esta
razón, fue expulsada de la casa por su familia. Cuando dio a luz vio con horror
que su hijo era una masa de carne sin forma alguna y lo arrojó al
río. Allí creció con la forma de un dragón blanco (Pai Long). En
una ocasión se acercó a su madre cerca del río lo vio y cayó
muerta de horror.
Pai Long fue un genio de las aguas
y productor de tormentas. El décimo octavo día de la tercera luna
se celebra cada año, en Hunan, una fiesta en recuerdo del dragón
blanco y de su desafortunada madre.
308