Las mujeres, de origen noble, muertas de parto se convertían en vampiros denominados Chihuateteos. Se las representaba con el rostro y brazos de color blanco, con capacidad de volar podían volar e, incluso, de aparearse.
Se dedicaban especialmente a robar los
niños pequeños de otras mujeres o a producirles enfermedades, como la
parálisis.
Su diosa patrona era Chiuacoalt.