Baal era
un guerrero divino al que se le representa armado con una daga,
una maza y una lanza, cabalgando por las nubes ya que era el
dios de la tormenta
y de la lluvia.
Era también un dios
de la fertilidad ya que abría las nubes en el momento adecuado
pa ablandar y preparar la tierra para su cultivo.
El nombre Baal o
Bel tenía el significado de señor y se aplicaba, en diferentes
ciudades, con diversos calificativos como Melkart (rey de la
ciudad) o Hammon (perfumado).
No era un dios
distante como El, que vivía en la lejanía de los cielos, sino un
dios atmosférico que intervenía constantemente con su voz de
trueno y sus luminosos dardos, forjados por Koshar,
para proteger el cosmos de los ataques del caos.
De esta forma se
enfrentó, con ayuda de su hermana Anat,
a Yammu, el dragón
del mar, que trataba de destruir a los hombres de la costa con
sus temporales, y lo derrotó. Manteniendolo desde
entonces controlado y, de la misma manera, se enfrento con Mot, el señor de la
muerte, para evitar que destruyera la tierra con su sequedad.
De su lucha no hay vencedores ni vencidos, pues es un ciclo que se repite eternamente.