En una narración
procedente del Congo aparece la pareja de dioses
creadores: Kuitikuiti
y su esposa Mboze. Vivian
en armonía junto con sus hijos Makanga y Mbatilanda
y con el resto de su creación. Pero, más tarde, la
diosa tomó como amante a su hijo Makanga y quedó
embarazada de él. Cuando sus días se cumplieron dio a
luz a una gigantesca serpiente a la que llamó Bunzi.
Kuitikuiti sospecho que el no podía ser el padre de semejante criatura así que, mató a su esposa y, abandonó a Bunzi alli donde había nacido.
Bunzi creció y decidió completar la obra de su madre trayendo las fertilizantes aguas necesarias para la naturaleza.
De vez en cuando puede verse a Bunzi en el cielo, en su forma de
arcoiris o en el atardecer reflejado en los cursos de
agua, con sus brillantes colores ondulando en los ríos
y cascadas.
Se dice que Bunzi se unió con su abuelo Kuitikuiti y tuvieron una hija que fue llamada Kambizi, o sea, diosa de la tormenta.
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